miércoles, 8 de abril de 2015

Le quise, y a veces, él también me quiso; digo yo.

Te escribiría los versos más tristes durante la noche,
como Neruda,
contándote la historia de como ya no estás.
De como un día éramos 
y ahora simplemente eras.
De cómo se me pasan las horas imaginando algún quizá.
Esperaría a que saliera la luna,
como cada noche,
pensando cómo irá vestida,
si saldrá entera o estará hecha pedazos
—como yo—.
Y aun sabiendo a cada anochecer que ella saldrá
y me acompañará durante horas,
vivo con miedo los días,
al recordar que tú,
vida mía,
desapareciste de la mía,
sin mas.
Y que si 'tiritan azules, los astros, a lo lejos'
no es por gusto,
es por el invierno que me has dejado,
rozando los 40º