Hoy
he abierto los ojos
y
he visto un amanecer
que
me recordó a ti.
Parecía
fuego calmándose,
como
cuando me mirabas
diciéndome
que todo iría bien
que
no pasaba nada
que
saldríamos de esta.
Me
transmitió tanta paz
que
fui capaz de volver
a
dormir,
hasta
que me despertó el fuego
en
la cara,
atravesándome
los ojos,
recordándome,
una
vez más,
que
nada salió bien
que
después de la calma
llega
otra tormenta
que
el fuego quema
pero
las cenizas también,
que
nada salió como esperábamos
que
hoy tú ya no estás
que
no quedan desayunos
a
medias
mientras
cantas,
que
se acabaron las películas
porque
Rose jamás salvó a Jack
como
me pasó a mí
contigo
porque
si no estás
no
es porque no quisieras
es
porque yo
como
siempre
huí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario